¡Qué viva la Virgen Bendita¡
que está arriba en la ermita
y cada tres años nos visita.
Lleva la brisa por mantilla
y los encajes son de candela
es toda una maravilla
estar con ella en vela.
Al Pino subí
y allí la encontré
con labios de rubí
que aumentaron mi fe.
En un raudo vuelo
subí el Reventón
la reina del cielo
con fe y devoción.
Al Pino nos vamos
a ver a ver a María
con velas y ramos
que hoy es su día.
Baja por la Rosa
la mejor de las flores
Bella y Hermosa
la Madre de mis amores.
Tu manto verde
y tu traje de armiño
mi alma se pierde
buscando tu cariño.

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