Al son de la campanas
de la Iglesia Parroquial
pasa la Imagen Soberana
del Señor Universal.
Vuelan las blancas palomas
símbolo de la paz
las flores ofrecen su aroma
la música sigue el compás.
Al llegar a la Plaza Vieja
el Señor de los señores,
los murmullos se alejan
y entonan los ruiseñores.
Un himno de gratitud
al Amor que no es amado
e irrumpe la multitud
con vítores es aclamado
el Cristo Redentor
que llega desde el Calvario,
el que es Cordero y Pastor
haciendo este itinerario
entre pólvora y emoción
¿A cuántas generaciones
has dado Tu Corazón?
Fran Rodrigo G. R.
